Cuentos
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En aquella época, Fabio vivía con su abuelo. A pesar de sus ochenta años, el anciano se conservaba en excelente forma gracias a una disciplina rigurosa, interrumpida solo por dos debilidades: los pedazos de carne jugosa y los chocolates que el hermano de Fabio enviaba desde Estados Unidos. En el último chequeo, el médico había… Read more
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– ¿Qué esperas para dormir Tadeo? –dijo Elena, molesta. –No tengo sueño mi amor. –Quiero dormir, debemos levantarnos temprano. ¡Entiéndelo! ¡Apaga esa maldita Luz! –Termino y apago. –Entonces vete a otro lado. Necesito dormir. –De acuerdo–dijo Tadeo. Sacó unas frazadas del armario y las extendió en el sofá. Se quedó observando su biblioteca, la alumbraba una luz… Read more
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Cruzamos la mirada un par de segundos. Luego lo perdí de vista. Llevaba una chaqueta amarilla, pantalón verde olivo y botas marrones desamarradas. Según el servicio de inteligencia, llevaba explosivos en todo su cuerpo. Cruzó dos controles policiales antes de ingresar al metro. Yo seguí para el sur, declaré. Verónica, una chica irlandesa de… Read more
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Vamos, tú puedes, eres la mejor del equipo, le dije. Me gusta verla sonreír, aunque sean pocas veces al día. Muy temprano, cuando recién llega, toma pastillas de colores, me dice que son vitaminas, al rato la veo dormirse en su escritorio. Por la tarde, se encierra en su auto y fuma media cajetilla.… Read more
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Cien páginas había leído el día anterior. La rutina de lecturas nocturnas en esta última semana, me habían agotado al extremo de no querer levantarme. Dejé los libros en la mesa de noche, dos de ellos habían estado incrustados en mi espalda. La lámpara había quedado prendida. La apagué. Hoy dictaba un curso de poesía, pero moría de sueño.… Read more
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– ¿Qué esperas para dormir Tadeo? –dijo Elena, molesta. –No tengo sueño mi amor. –Quiero dormir, debemos levantarnos temprano. ¡Entiéndelo! Apaga esa maldita ¡Luz! –Termino y la apago. –Entonces vete a otro lado. Necesito dormir. –De acuerdo–dijo Tadeo. Sacó unas frazadas del armario y las extendió en el sofá. Se quedó observando su biblioteca, la… Read more
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Justo hoy me sentí mal, lastimado por dentro por una corazonada. Caminé más rápido. Sin proponérmelo, comencé a contar mis pasos, en algún momento sincronizados con los latidos de mi corazón. Me dirigí a la estación del metro. El bullicio era ensordecedor. Busqué protección entre la multitud. Me sentí más seguro rodeado de personas que… Read more
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Le pusieron Edson, como el gran futbolista Brasileño, pero nunca supo patear una pelota. Tampoco le gustaban los autos, las peleas y demás juegos en patota. Jugaba con muñecas, no por alguna desviación sexual, sino porque desde muy pequeño ya mostraba sus dotes profesionales. Las desvestía y les dibujaba marcas rojas en varias partes… Read more
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Una nueva esperanza se veía venir. O tal vez, por fin cambie mi forma de ver las cosas. Luego de conversar con aquel anciano sentados en una banca del parque rodeado de flores rojas y amarillas. Él estaba desorbitado, hablaba incoherencias, pero igual lo escuché. Tenía el cabello blanco y un bigote muy… Read more
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Ahora recién lo recuerdo. Salí caminando del hotel, hacía mucho frío, caía una leve llovizna y el reloj de la catedral marcaba las 6 en punto. No quería regresar a casa, estaba cansado de verla, no aguantaba más su mal humor y su indiferencia. Por eso no quería volver. Estoy en la calle… Read more
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Camino entre las líneas del tren, voy contando cada uno de mis pasos, asentando los pies y sus huellas con mayor facilidad, piso piedras blancas, grises y algunas negras, éstas crujen y salen expulsadas violentamente del camino. Mi rumbo está cercado por las líneas oxidadas que se pierden en el horizonte, cada paso que doy tiene… Read more
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Llegué muy temprano al gran edificio del centro por algún tipo de milagro. Desde el piso nueve veía la gran ciudad, me sentía inmenso, pero aún no lo era. Aquel día me levanté a las seis de la mañana, no tuve tiempo de arreglar la cama, dejé todo tirado, me tomé un café cargado con… Read more
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-Acuéstate, que ya es tarde Tadeo. -No tengo sueño, mi amor. -Yo quiero dormir, entiéndelo, apaga esa maldita luz que no me dejas dormir. -Solo estoy leyendo, entiéndelo también. -Bueno, entonces anda a otro lado, yo necesito dormir. -Está bien-dijo Tadeo. Sacó unas viejas frazadas que se encontraban en un armario también viejo de… Read more
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-¡Lárgate de esta casa! -Pero debes creerme, por favor. -¡No te creo ni lo que comes! ¡Eres una perra! ¡Lárgate Carajo! La cogí del brazo fuertemente y la impulsé hacia la calle, ella quedó mirándome y luego bajó su mirada, le recorrían lágrimas oscuras debido al maquillaje. Empujé la puerta de una patada, y… Read more
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No me encontraba del todo bien, tenía en mi mano un vaso de whisky con cuatro hielos, un cigarro prendido entre mis dedos, cada vez había más humo en mi habitación, hasta tenía mucha dificultad de ver la pantalla del ordenador. Cada cierto momento después de darle una calada al cigarro, tocia remeciendo mi caja… Read more
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Me encontraba en un bar del centro, sentado solo y deprimido, entre cafés, cervezas y cigarros. Miriam estaba sentada atrás mío, no se había dado cuenta de que estaba yo allí. Olía su perfume frutado, el mismo que usaba cuando la conocí. Quería voltear y poder mirarla, pero algo me detenía, miraba mi lasagna, la… Read more
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Caminaba con dirección al baño golpeándome los brazos por las paredes de mi habitación, a esa hora de la mañana necesitaba luz artificial, todo andaba oscuro, tenía los pies descalzos, un pijama blanco con un pequeño bolsillo en el lado del corazón, ahí guardaba un soldado de plástico. Me miraba en el gran espejo… Read more
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Aquella época vivía con mi abuelo. Él acababa de cumplir 80 años. Se encontraba en perfectas condiciones, pues cuidaba mucho de su alimentación. A veces se daba sus gustitos y comíamos chocolate que nos enviaba mi hermano de Estados Unidos o a veces nos preparábamos un buen trozo de carne. Eran sus dos debilidades. La… Read more
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No creo poder vivir sin escribir. Exactamente hace más de un año, compré un cuaderno rayado de cien hojas y un lapicero de tinta liquida. <<Ahora si soy escritor>> pensé. Tuve la intención de crear Pre-Textos, textos, Pre-relatos y relatos, pero lo único que pude inventar o crear fueron diferentes pretextos para no… Read more
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Ahora que soy escritor y ex alumno del Instituto Miraflores, puedo atreverme a contar. Muchos escritores tenemos facilidad para narrar historias de ficción, pero a veces la realidad nos sumerge y nos mantiene ocultos sin saber donde nos encontramos, salimos a flote con fuertes manotazos, derrotados, sin aliento o convivimos con personas que aparecen o desaparecen, … Read more
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Justo hoy me sentí raro, una corazonada me desarmó por dentro, así que caminé más rápido. Inconscientemente comencé a contar los pasos que estaban sincronizados con los latidos de mi corazón. Me dirigí a la primera estación del metro. El bullicio era ensordecedor. Buscaba protección entre la multitud. Me sentí más seguro al… Read more
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Quedan pocos minutos para que finalice el año. Pero yo, Cristine, tengo el cañón de una Smith & Wesson calibre 38 en la sien, el corazón da botes en mi pecho. Pareciera salirse. Siento un frío sepulcral que recorre lentamente hasta quedarse anudado en la garganta. Miro de reojo hacia el arma y en el… Read more
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Edson, un abogado reconocido y muy aficionado a las apuestas, bebía de noche y de día, apostando todo lo que se le venía en mente. Una noche luego de un encuentro con colegas llegó a su apartamento acompañado. No creo poder beber más. Suficiente por hoy. Tomé de golpe todo el vaso con whisky y le dí una… Read more
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Es una tarde fría, esas que cuando respiras sientes que el hielo entra como flechas y terminan incrustándose en la sien. Los dedos de los pies a pesar de las medias están helados y doblados. Camino lento, mirando al piso, sin saber por dónde. El brillo de mis botas parecen reflejar el cielo oscuro de… Read more
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Éxtasis Toda esa noche la pasé mal, tocía como moto, me movía de lado a lado, me dolía todo el cuerpo sintiendo que me acuchillaban la espalda. Sudaba frío, pero mi cuerpo lo sentía caliente. Me vinieron unas ganas tremendas de orinar, pero me dolía todo. No sentía mis piernas, me quedé sentado en… Read more
