Amor extinguido

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Pinocho estaba sentado al borde de la cama  lamentándose, mientras  una mujer con una contorneada figura,  cubierta por sábanas blancas, dormía de la agitada noche.  Al escuchar la voz de su esposa de madera, la chica se levantó y  salió por la ventana desnuda.

Entró a la habitación muy segura y al verlo después de varios días,  le preguntó si lo amaba, él no contestó. Se dirigió al almacén seguido de su esposa, se roció un líquido amarillento en el cuerpo, la  abrazó fuertemente y se preguntaron,  a la vez,  si se amaban, mientras encendía un cigarrillo para escuchar, ambos,  sus respuestas.

Los bomberos encontraron los cuerpos calcinados y  dos inmensas narices aun avivadas por el fuego y… la mentira.

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