El vecino

8.-seguridad-fuego

El humo salía por diferentes partes de la casa. Era hora punta y los bomberos no llegaban. Se escuchó una explosión en el interior y los cristales cedieron, cayendo como guillotinas. Grandes lenguas de fuego se desprendían por las ventanas como queriendo abrazar la casa.

El inquilino, ante la desesperación e impulsado por el amor a su esposa, fue hacia su rescate. A las dos horas, luego del gran trabajo de los bomberos, encontraron su cuerpo calcinado muy próximo a las escaleras del segundo piso, mientras su esposa, quien no había estado milagrosamente dentro, lloraba consolada y muy abrazada por un bombero vestido de civil, quien también era su vecino.

 

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