—¡Escúchame! —le espeté, alzar la voz.
—Pero si tú acabas de…
—¡Silencio! —interrumpí su queja, furiosa por el atrevimiento, y le espeté sin pestañear—: Odio que me interrumpan cuando estoy interrumpiendo.


Menos es más-"Historias completas que se leen en lo que dura un café."
Por Daniel Ramos Ramella
—¡Escúchame! —le espeté, alzar la voz.
—Pero si tú acabas de…
—¡Silencio! —interrumpí su queja, furiosa por el atrevimiento, y le espeté sin pestañear—: Odio que me interrumpan cuando estoy interrumpiendo.

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