En un bar solitario, un hombre bebía un whisky en las rocas.
De pronto, las luces se apagaron.
Cuando volvieron, estaba muerto.
La policía llegó y comenzó a interrogar.
Un testigo murmuró:
—Primero lo golpearon con un bajo, luego con una guitarra… y al final con un violín.
El detective observó el cuerpo y pensó para sí:
—Todo concuerda…


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