Una pequeña y conmovedora historia

En pleno verano, Josefina,   señora gruesa de vestido con flores, acostumbrada a las sandalias y calcetines,  luego de sacar todo el dinero del banco  y guardarlo en un bolso de cuero que llevaba sujetado en su grotesco hombro, se sentó bruscamente sobre  la banca  de la iglesia del pueblo y aplastó a una hormiga que acababa de nacer.

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