Cada loco con su tema. Rubén dejó de trabajar por pintar barcos en el puerto, tengo entendido que los pintarrajea de colores usando la lengua. Álvaro abandonó su familia para conocer el mundo, lo han visto andar descalzo por las calles de Francia. Pedro dice ser descendiente de un inca, lleva un gran bastón de oro y camina por las laderas de los andes. Y yo, aquí, aburrido, atado a una silla, de vez en cuando la encienden.


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