
Cumplimos 10 años de casados y no le compré nada. Bueno, hace ya varios años que no le he regalado algo. Él en cambio, me ha sorprendido todo este tiempo con: flores, anillos y collares. Eran cerca de las 11 de la mañana, y no se había acordado de nuestro aniversario. Debe ser por lo tarde que regresamos ayer de la casa de unos amigos.
Estaba entretenida mirando televisión, aunque esta vez, sin cerveza y dándole la espalda. Me acarició. Ahora no Carlos, dije. No insistas, pueden escucharnos los chicos, complementé. A pesar de ello, sentí que se pegó a mí. Acarició mi cabello y cuello, cerré los ojos. Estaba agitado; me besó muy cerca del oído. No sigas, dije. No mencionó ni una palabra. Busqué algo en la televisión que le interese y encontré el noticiero del medio día. A pesar de eso, volvió acariciar mi espalda, haciéndome circulitos. Nuevamente sentí su calor. Respiró cerca del oído y dijo algo que no comprendí. Sonreí, sin mirarlo. No quise seguirlo.
El conductor del noticiero, era gordo como él, bigote blanco y ralo. Leyó los titulares, pero no me interesaron, hasta que mencionó el nombre de Carlos, y sobre el accidente que acababa de suceder muy cerca a la florería.

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