Nunca había tenido la dicha de haberla conocido de esa manera tan obvia hasta llegar al punto de una extrema fijación muy obstinada en saber a ciencia cierta el verdadero color de sus ojos.

Sin aire.

2 respuestas a «Nunca había tenido la dicha de haberla conocido de esa manera tan obvia hasta llegar al punto de una extrema fijación muy obstinada en saber a ciencia cierta el verdadero color de sus ojos.»

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