Era ella. Silbó a la distancia. Venía hacia mi (su hombre). Dejó una estela ardiente de elegancia. No la esperaba pero llegó para incrustarse en mi corazón, según el médico forense: calibre 38.

Menos es más-"Historias completas que se leen en lo que dura un café."
Por Daniel Ramos Ramella
Era ella. Silbó a la distancia. Venía hacia mi (su hombre). Dejó una estela ardiente de elegancia. No la esperaba pero llegó para incrustarse en mi corazón, según el médico forense: calibre 38.
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