
Una mano acariciaba mi cuerpo; tocó también mis ojos. Sentí su respiración muy cerca. Despierta, dijo. Vuelve, escuché más claro. Es donde entendí que tendría una nueva oportunidad. Salí aterrado y moviendo la cola.

Menos es más-"Historias completas que se leen en lo que dura un café."
Por Daniel Ramos Ramella

Una mano acariciaba mi cuerpo; tocó también mis ojos. Sentí su respiración muy cerca. Despierta, dijo. Vuelve, escuché más claro. Es donde entendí que tendría una nueva oportunidad. Salí aterrado y moviendo la cola.
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