Una noche a las seis de la mañana

El retorno no es solo volver,
la incertidumbre de regresar desgrana
un lenguaje mágico que cruza paredes de mi imaginación,
entre calles vacías, distintas y peligrosas,
donde el mejor acompañante es uno mismo
y la mejor compañía camina sola,
zambulléndome entre todas esas oscuras calles,
la mayoría empedradas desde su cauce,
pareciéramos perdernos entre la niebla de la noche y
el humo de los cigarrillos que no volveré a prenderlos,
se disipa entre la niebla y la humedad,
mi mirada perdida y mis oídos solteros
retumban en las paredes del bar y suena un bajo de cinco cuerdas,
revolotea en mi cabeza esa pintura entre la caminata y la oscuridad,
una voz que nunca pude escuchar,
ella me habla de noche y de día, pero algunas
letras me acompañan hasta el final.
Tan solo una noche más.

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