Hace varios años

Doce, quizás fueron catorce años. Necesidad de verla, pues sí, ya era el momento. Piso cuatro del hospital, la primera vez, de reojo, recién operado o en plena operación. Ahora desde que todo empeoró, me busca día y noche, siempre al pie de mi lecho, pelo largo, vestida de negro y sosteniendo una guadaña.

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