La paz esté con ustedes, dijo el padre boliviano.
Buenos aires para vos, comentó el argentino.
Lima tus asperezas se escuchó al peruano.
Asunción de la Virgen María replicó el paraguayo.
¡Caracas! no tengo nada que decir, gritó el venezolano.


Menos es más-"Historias completas que se leen en lo que dura un café."
Por Daniel Ramos Ramella
La paz esté con ustedes, dijo el padre boliviano.
Buenos aires para vos, comentó el argentino.
Lima tus asperezas se escuchó al peruano.
Asunción de la Virgen María replicó el paraguayo.
¡Caracas! no tengo nada que decir, gritó el venezolano.

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