
Corrió a la acera del frente aguantando la respiración, se le desacomodó la mascarilla, no se tocaba ni con guantes, al cruzarse con personas, tampoco respiraba. Compró alcohol, no quiso recibir el cambio. Antes de subir al ascensor inhaló profundamente, presionó el 12 con su codo, subieron tres en el piso 2, dos en el 4, uno en el 6, el ambiente estaba cargado, exhalaba aire caliente, sintió calor, después una opresión en el pecho, y luego frío. Cayó. Una señora le dio respiración boca a boca.
Roberto ahora se encuentra a salvo. Ella, no pudo sobrevivir al contagio de la tarde en el ascensor.

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