Castración

El lápiz fue acusado de haber violado al tajador. El juez escuchó las dos versiones y tomó nota de ambas declaraciones. Llegó el momento de dictar sentencia. El juez se levantó del sillón y con el instrumento que utilizaba para las anotaciones, lo golpeó en el escritorio, rompiéndole la punta y vociferó: ¡¡Culpable!!

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