
Pues sí, apretó fuertemente el gatillo. Sus restos fueron incinerados, y llevados al cementerio, donde reposaban perrillos, pajarillos, y más gatillos.

Menos es más-"Historias completas que se leen en lo que dura un café."
Por Daniel Ramos Ramella

Pues sí, apretó fuertemente el gatillo. Sus restos fueron incinerados, y llevados al cementerio, donde reposaban perrillos, pajarillos, y más gatillos.
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