
Era un día perfecto para el suicidio. Busqué veneno, frasco terminado. Cogí el único cuchillo, sin filo. Amarré una soga, ésta se vino abajo por mi peso. Dios mío, ayúdame por favor, grité. Y todo cambió repentinamente.

Menos es más-"Historias completas que se leen en lo que dura un café."
Por Daniel Ramos Ramella

Era un día perfecto para el suicidio. Busqué veneno, frasco terminado. Cogí el único cuchillo, sin filo. Amarré una soga, ésta se vino abajo por mi peso. Dios mío, ayúdame por favor, grité. Y todo cambió repentinamente.
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