
-¡Respira por favor! ¡Respira!- gritaba a su esposo que aún permanecía inconsciente en el fondo de la piscina.

Menos es más-"Historias completas que se leen en lo que dura un café."
Por Daniel Ramos Ramella

-¡Respira por favor! ¡Respira!- gritaba a su esposo que aún permanecía inconsciente en el fondo de la piscina.
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