La ventana

demon2

No debiste hacerlo, santo padre. Quedé petrificado cuando  vi tras la ventana y se  detuvo para mirarme. Llevaba puesto un vestido rasgado de novia y cargaba una muñeca. El cabello le cubría el rostro. Vociferaba y maldecía,  golpeando el vidrio manchado de saliva. Tocaste mi hombro,  me hiciste la señal de la cruz. Esta noche, en la ventana maldita… Por ti.

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