
Habíamos estudiado la misma carrera, teníamos dos hijas preciosas, visitamos varios países de América y Europa. Es el amor de mi vida, un gran momento para sellar nuestra unión.
Mi familia, su familia y mis hijas, las teníamos al frente.
Puede besar a la novia, dijo el padre. Todos me miraron.
Se me llenaron los ojos de lágrimas. Mi única reacción fue: besar el ataúd.

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