
– ¿Recuerdas que llegamos a un valle lleno de árboles, nos paramos en un pequeño muelle de madera, y abrazados nos quedamos mirando una laguna que reflejaba el cielo azul?
-(no)
-Pero, siempre íbamos a esa laguna, Héctor. ¿Lo Recuerdas?
-(no)
Hablaba una mujer indigente, que deambulaba por la calle, sucia y solitaria.

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