Vaso de Agua

Después de dejar el vaso con agua medio vacío,
giré antes de mirarme lentamente en el espejo y reaccioné,
el vaso había caído,
miré como lo dejaba chillar y
como los cristales de vidrio se dispersaban entre la alfombra,
mientras el agua se amotinaba y
luego se diluía por el felpudo gigante.
Viendo el vaso medio vacío y medio
destrozado tomé mi último sorbo de saliva
quedando sediento toda la noche,
sin vaso, sin agua, sin vaso medio lleno,
pero con una gran preocupación:
De no pisar los vidrios cuando me levante a volver a tomar
un nuevo vaso de agua, un vaso medio lleno u otro vacío.

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