Mi segundo trabajo

No fue una necesidad, ni tampoco presión de mis padres, pero decidí trabajar. Estaba a puertas de cumplir 21 años, había terminado la carrera de ingeniería industrial y necesitaba dinero para malgastarlo. Ocurrió un domingo, antes de mi cumpleaños, hice un par de llamadas a los anuncios del periódico y el día lunes, así deSigue leyendo «Mi segundo trabajo»