Placer

Cien páginas había leído el día anterior. La rutina de lecturas nocturnas en esta última semana, me habían agotado al extremo de no querer levantarme.   Dejé  los libros en la mesa de noche, dos de ellos  habían estado incrustados en mi espalda. La lámpara había quedado prendida. La apagué. Hoy dictaba un curso de poesía,  pero moría de sueño.Sigue leyendo «Placer»

Marie

– ¿Qué esperas para dormir Tadeo? –dijo Elena,  molesta. –No tengo sueño  mi amor. –Quiero dormir, debemos levantarnos temprano. ¡Entiéndelo! Apaga esa maldita ¡Luz! –Termino y la apago. –Entonces vete a otro lado.  Necesito dormir. –De acuerdo–dijo Tadeo. Sacó  unas frazadas del armario y las extendió en el sofá. Se quedó observando su  biblioteca,  laSigue leyendo «Marie»