El Granero

  -Acuéstate, que ya es tarde Tadeo. -No tengo sueño, mi amor. -Yo quiero dormir, entiéndelo, apaga esa maldita luz que no me dejas dormir. -Solo estoy leyendo, entiéndelo también. -Bueno, entonces anda a otro lado, yo necesito dormir. -Está bien-dijo Tadeo. Sacó  unas  viejas frazadas que se encontraban en un armario también viejo deSigue leyendo «El Granero»